Mostrando entradas con la etiqueta Estela Raval. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estela Raval. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de octubre de 2011

Y todavia te quiero--Estela Raval

Y todavia te quiero
Tango
Música: Luciano Leocata
Letra: Abel Aznar
LETRA
Cada vez que te tengo en mis brazos,
que miro tus ojos, que escucho tu voz,
y que pienso en mi vida en pedazos
el pago de todo lo que hago por vos,
me pregunto: ¿ por qué no termino
con tanta amargura, con tanto dolor?...
Si a tu lado no tengo destino...
¿Por qué no me arranco del pecho este amor?

¿Por qué...
si mentís una vez,
si mentís otra vez
y volvés a mentir?...

¿Por qué...
yo te vuelvo a abrazar,
yo te vuelvo a besar
aunque me hagas sufrir?

Yo sé
que es tu amor una herida,
que es la cruz de mi vida,
y mi perdición...

¿Por qué
me atormento por vos
y mi angustia por vos
es peor cada vez?...

¿Y por qué,
con el alma en pedazos,
me abrazo a tus brazos,
si no me querés?

Yo no puedo vivir como vivo...
Lo sé, lo comprendo con toda razón,
si a tu lado tan sólo recibo
la amarga caricia de tu compasión...

Sin embargo... ¿Por qué yo no grito
que es toda mentira, mentira tu amor
y por qué de tu amor necesito,
si en él sólo encuentro martirio y dolor?


miércoles, 10 de agosto de 2011

La ultima copa--Estela Raval con los Panchos

La última copa
Tango 1926
Música: Francisco Canaro
Letra: Juan Andrés Caruso
LETRA
Eche amigo, nomás, écheme y llene
hasta el borde la copa de champán,
que esta noche de farra y de alegría
el dolor que hay en mi alma quiero ahogar.
Es la última farra de mi vida,
de mi vida, muchachos, que se va...
mejor dicho, se ha ido tras de aquella
que no supo mi amor nunca apreciar.

Yo la quise, muchachos, y la quiero
y jamás yo la podré olvidar;
yo me emborracho por ella
y ella quién sabe qué hará.
Eche, mozo, más champán,
que todo mi dolor,
bebiendo lo he de ahogar;
y si la ven,
muchachos, díganle
que ha sido por su amor
que mi vida ya se fue.

Y brindemos, nomás, la última copa,
que tal vez también ella ahora estará
ofreciendo en algún brindis su boca
y otra boca feliz la besará.
Eche, amigo, nomás, écheme y llene
hasta el borde la copa de champán,
que mi vida se ha ido tras de aquella
que no supo mi amor nunca apreciar.