Mostrando entradas con la etiqueta Alberto Echagüe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alberto Echagüe. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de enero de 2013

Juan D'Arienzo - Alberto Echagüe - Milonga del corazón

Milonga del corazón
Milonga
Musica: Miguel Bucino
LETRA
Yo soy la milonga brava
Hecha de amor y coraje,
Que silbaba el malevaje
De mil novecientos tres.

Soy del tiempo del taquito
Y la melena cuadrada,
De la alpargata bordada
La “yapa” y el “Chatelaine”



sábado, 13 de octubre de 2012

Lo mismo que ayer -- Juan D'Arienzo con las voces de Alberto Echagüe y Armando Laborde


Lo mismo que ayer
Vals
Letra y musica: Juan D'Arienzo - Hector Varela
LETRA
Ha muerto en el silencio
Igual que muere un eco,
Lo mismo que un murmullo
Tu amor ya se apagó.
Durmiéronse los cisnes
De blancas ilusiones,
Y en un lago de olvido
Naufraga el corazón.

Quizás ha sido un sueño
Temblando en el pasado,
Mi vida por tu ausencia
Parece contemplar.
Pupilas donde un día
Tu amor se ha reflejado,
Y buscan los caminos
Que no han de retornar.

Tu recuerdo está
En mi vida sin fe,
Y al golpear y golpear
Va diciendo: “Se fue”.
Yo no sé dónde estás,
Y tú nunca sabrás
Cuánto, cuánto te amé.
Y el pasado, hecho sombras,
Te nombra y te nombra
Lo mismo que ayer.



Meta fierro -- Juan D'Arienzo con Alberto Echagüe



Meta fierro
Milonga
Letra: Pintin Castellanos
Musica: Pintin Castellanos
LETRA
Bailemos esta milonga
de acordes bien compadrones
con el novecientos
milonga de varones
milonga de meta fierro
con su compadre fulgor
hay que bailar muchachos
como merece el corazón

Milonga de meta fierro
con sus cortes y quebradas
como en aquel entonces
para la muchachada
milonga que nunca muere
bravura de ayer y hoy
todos me ven bailarla
poniendo en ella el corazón

Corrientes y Esmeralda -- Juan D'Arienzo con Alberto Echagüe


Corrientes y Esmeralda
Tango 1933
Música: Francisco Pracánico
Letra: Celedonio Flores
LETRA
Amainaron guapos junto a tus ochavas
cuando un cajetilla los calzó de cross
y te dieron lustre las patotas bravas
allá por el año... novecientos dos...

Esquina porteña, tu rante canguela
se hace una melange de caña, gin fitz,
pase inglés y monte, bacará y quiniela,
curdelas de grappa y locas de pris.

El Odeón se manda la Real Academia
rebotando en tangos el viejo Pigall,
y se juega el resto la doliente anemia
que espera el tranvía para su arrabal.

De Esmeralda al norte, del lao de Retiro,
franchutas papusas caen en la oración
a ligarse un viaje, si se pone a tiro,
gambeteando el lente que tira el botón.

En tu esquina un día, Milonguita, aquella
papirusa criolla que Linnig mentó,
llevando un atado de ropa plebeya
al hombre tragedia tal vez encontró...

Te glosa en poemas Carlos de la Púa
y el pobre Contursi fue tu amigo fiel...
En tu esquina rea, cualquier cacatúa
sueña con la pinta de Carlos Gardel.

Esquina porteña, este milonguero
te ofrece su afecto más hondo y cordial.
Cuando con la vida esté cero a cero
te prometo el verso más rante y canero
para hacer el tango que te haga inmortal.

Bien pulenta -- Juan D'Arienzo canta Alberto Echagüe

Bien pulenta
Tango 1950
Letra: Carlos Waiss
LETRA
Estoy hecho en el ambiente de muchachos calaveras,
entre guapos y malandras me hice taura pa' tallar,
me he jugado sin dar pifia en bulines y carpetas,
me enseñaron a ser vivo muchos vivos de verdad.
No me gustan los boliches que las copas charlan mucho
y entre tragos se deschava lo que nunca se pensó.
Yo conozco tantos hombres que eran vivos y eran duchos
y en la cruz de cuatro copas se comieron un garrón.

Yo nunca fui shusheta
de pinta y fulería,
y sé lo que es jugarse
la suerte a una baraja
si tengo un metejón.
Le escapo a ese chamuyo
fulero y confidente
de aquéllos que se sienten
amigos de ocasión.
Yo soy de aquellas horas
que laten dentro 'el pecho,
de minas seguidoras,
de hombres bien derechos
tallando tras cartón.

Siempre sé tener conducta por más contra que me busquen,
aunque muchos se embalurden que soy punto pa' currar,
ando chivo con la yuta porque tengo mi rebusque
y me aguanto cualquier copo con las cartas que me dan.
No me gusta avivar giles que después se me hacen contra,
acostumbro escuchar mucho, nunca fui conversador.
Y aprendí desde purrete que el que nace calavera
no se tuerce con la mala, ni tampoco es batidor.


jueves, 17 de mayo de 2012

Dos dedos--Alberto Echagüe con la orquesta de Juan D'Arienzo

Dos Dedos
Tango
Letra: Carlos Acosta
Musica: Carlos Acosta

LETRA
Te apodaron el "dos dedos" de purrete
porque dicen los muchachos que al nacer,
de inmediato rechazastes el chupete,
con dos dedos te supiste entretener...

Mi consejo es no confiar en este coso
que también puede afanar a tu mujer,
si es capaz de sacarle a un circo un oso
y batirte que lo hace "sin querer".

¡Dos dedos!,
sos junao por el "taquero"
no sos un simple ratero
sos un punga que valés...
y dicen... que te tiemblan las vitrolas,
porque sacás las chirolas
por las ranuras que ves.

¡Dos dedos!,
sos el rey de los afanos
si te cortaran las manos
vos afanás con los pies,
¡uy!, que clase...
tenés pa' tirar la lanza
si con dos dedos te alcanza, 
¿para qué querés los diez ? 

Has nacido con el arte del "choreo"
y tu record no no pueden igualar,
porque pienso, que si esto no lo veo,
les diría que han querido exagerar.

Y aunque crean que esto es pura fantasía,
a cualquiera yo le puedo demostrar,
que este coso no se queda ya en la vía
si dos dedos ha podido asegurar.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Leguisamo solo--Juan D'Arienzo y su orquesta, canta Alberto Echagüe

Leguisamo solo
Tango 1925
Música: Modesto Papavero
Letra: Modesto Papavero
LETRA
Alzan las cintas; parten los tungos
como saetas al viento veloz...
Detrás va el Pulpo, alta la testa
la mano experta y el ojo avizor.
Siguen corriendo; doblan el codo,
ya se acomoda, ya entra en acción...
Es el maestro el que se arrima
y explota un grito ensordecedor.

¡Leguisamo solo!
gritan los nenes de la popular.
¡Leguisamo solo!
fuerte repiten los de la oficial.
¡Leguisamo solo!
ya está el puntero del Pulpo a la par.
¡Leguisamo al trote!
y el Pulpo cruza el disco triunfal.

No hay duda alguna, es la muñeca,
es su sereno y gran corazón
los que triunfan por la cabeza
en gran estilo y con precisión.
Lleva los pingos a la victoria
con tal dominio de su profesión
que lo distinguen con mucha gloria,
mezcla de asombro y de admiración.